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19 marzo 2018

Materialidad y linealidad del signo lingüístico ( IV)

Una de las cosas que más me han sorprendido en la historia de la Lingüística es el papel que ha jugado durante décadas el rechazo, de parte de Saussure, de tomar en cuenta la materialidad del lenguaje y esto me sorprende pues muchas de las afirmaciones suyas sobre el signo provienen justamente de esta materialidad. Lo que Saussure llama “imagen acústica” no es otra cosa que la representación mental de las características pertinentes para el lenguaje que residen en los sonidos que pronunciamos para comunicarnos.

Lo que se distorsiona con la actitud de F. de Saussure consiste en que él traslada por completo la realidad del objeto lingüístico al interior del cerebro como entidades mentales. La materialidad del lenguaje ha quedado afuera, siendo parte genuina y un componente esencial de las lenguas. El ambiente intelectual de la época impidió que esta actitud ideológica fuera denunciada. Sobre todo que claramente esto perturbaba toda la estructura teórica del pensamiento saussureano. Una de las peores consecuencias fue que algunos llegaron a expulsar de los estudios estrictamente lingüísticos la fonética. Aunque esto se fue corrigiendo a partir de la difusión de los estudios y posiciones de la Escuela de Moscú y Kazán a través del Círculo de Praga. Aquí, en parte, me estoy refiriendo a Baudouin de Courtenay y al poco citado, incluso por R. Jacobson, L. V. Scherba. Esto se puede resaltar por el cambio ocurrido en la concepción de K. Bühler, aquí cita explícitamente a N. S. Trubetzkoy y al lado de la Fonología reaparece la Fonética: “De este modo se puede y se debe desdoblar el tratamiento científico de los fonemas exactamente como lo requiere la intelección lógica. Pueden considerarse, en primer lugar, como lo que son “por sí”, y en segundo lugar sub specie de su destino de funcionar como signos; la fonética hace una cosa y la fonología la otra” (Teoría del lenguaje, Alianza Editorial, Madrid, 1985, pág. 64).

Los sonidos (la materia adecuada del lenguaje como he dejado anotado anteriormente) para cumplir su función fonológica tienen obligatoriamente que tener características determinadas que resultan ser diacríticas. Es esto lo primero que retiene el lingüista para llegar a la descripción fonológica y además lo que es fundamental, los hablantes las toman en cuenta para conformar y distinguir los signos lingüísticos.

Los elementos diacríticos pertenecen en propio a los sonidos que emitimos, que nosotros reconocemos en ellos, es cierto que este reconocimiento es una actividad mental, no obstante esta actividad para poder realizarse depende de la existencia exterior de los sonidos, los sonidos no sólo preexisten a la actividad mental de reconocimiento de las características diacríticas, útiles para distinguir los signos, sino que sin ellos es imposible la comunicación. Por consecuencia es absurdo repetir en este sentido, que lo único que cuenta es la diferencia entre las unidades fónicas, cuando esto supone que ella, la diferencia, se origina sólo al exterior de cada unidad.

Incluso que fuera absolutamente “espiritual” la identidad de cada unidad es más que necesaria para distinguirla y oponerla al resto de unidades sonoras que constituyen el sistema fonológico. En el largo y difícil proceso de aprendizaje del uso de una lengua por los niños nos damos cuenta que la identificación del sonido y de la articulación que le corresponde es una etapa primordial y antes del uso oposicional lo primero que se asimila es que ese sonido es parte de una unidad diferente, de otro nivel, o sea que sirve para construir unidades con una significación, que según la terminología de André Martinet las llamaremos monemas.

Uno de los principios fundamentales del signo es la linealidad del significante y esta linealidad no proviene sólo por el tiempo, se trata de una realidad espacio-temporal. De Saussure insiste y persiste en su error e igualmente sorprende que nos hable de la “naturaleza auditiva”, ésta es la consecuencia de la naturaleza sonora del significante y la linealidad se da en el tiempo, cada sonido viene uno después del otro y además se desplaza en el espacio de igual manera. No se puede dejar de señalar estos detalles de palpable evidencia, pero obscurecidos por la negación de la materialidad del signo lingüístico. La emisión y audición son inseparables en los actos del habla, forman una unidad.

Seguiré con el tema en un próximo artículo.


13 marzo 2018

En Chalatenango a Bukele se le enredan los voltios

En Chalatenango, Nayib Bukele se quejó de que lo acusan de no proponer nunca nada y afirma que ha hecho muchas proposiciones, pero para acallar esas acusaciones iba a hacer varias allí en ese lugar. Una de ellas fue enunciada de esta manera : « es necesario recuperar la cuenca del Lempa y nosotros lo vamos a hacer ». Y a esta proposición le agregó la quimérica y poco precisa promesa de la creación de miles y miles de empleos para los jóvenes. Habló con entusiasmo, repitió lo de los miles de empleos tres o cuatro veces. No obstante no dijo nada, pero nada de qué recuperación se trata, ni qué tipo de empleos, ni tampoco qué tipo de empresas darían tantos empleos a tantos jóvenes. Como futuro estadista salvadoreño omitió ponerle cifras claras a ese proyecto de recuperación de la cuenca del Lempa. En su entusiasmo se le olvidó que el Lempa no es un río departamental, sino que la principal corriente de agua de todo el país, que al lado de Chalatenango y lindantes del Lempa hay por lo menos dos departamentos.

En su discurso llegó a la demagogia extrema y mostró su falta de seriedad y su escasa capacidad intelectual. No solo porque no cifra y explicita su propuesta, sino que arrastrado por la entusiasta y alegre acogida de la asistencia a encuadalar su reconquista de la cuenca del Lempa, se acordó repentinamente que un su asesor le avisó que tres cuartos de la producción de energía eléctrica se realizaba en el curso del Lempa. Y como se trataba de congraciarse con los chalatecos simplemente le adjudicó al departamento la propiedad de esa energía y aseguró que la energía que se consume en el país proviene en tres tercios de Chalatenango. Esto tiene una consecuencia, Chalatenango tiene que ser recompensado con dinero por este favor que le hace al país. Este raciocinio infantil del autoproclamado candidato presidencial trató de justificarlo con las exportaciones de un país a otro y en su delirio afirmó que también se hace de región a región en muchos países. Sería muy cruel pedirle ejemplos. Todas las represas que están en el Lempa de igual manera le pertenecen a los otros departamentos lindantes, como Cuzcatlán y Cabañas. Hay algo que se le ha olvidado al asesor que le sopló esa nueva y genial idea, es que las represas fueron construidas con el dinero de toda la nación, que esas empresas son nacionales y no departamentales. Y es este el origen del financiamiento con el que se propone recuperar la cuenta del Lempa. Una parte sustancial de las ganancias,  según Bukele, tiene que ser devuelta a Chalatenango para su desarrollo y para la recuperación de la famosa cuenca del Lempa.

Como me pareció exagerada e inexacta la cifra sobre la producción de energía procedente de Chalatenango, consulté el sitio oficial del Consejo Nacional de Energía y el reparto de fuentes de energía en El Salvador es muy variado y la producción eléctrica está muy lejos de ser mayoritaria, aún menos los tres cuartos como le soplaron los asesores a Nayib Bukele.

También en Chalatenango, Bukele piensa usurparle a la Universidad Nacional su autonomía y sin consultar con las autoridades universitarias les promete a los chalatecos una Universidad. El ya tiene dos terrenos...

06 marzo 2018

La tarea es crear otra cosa

Al contrario de muchos de los que escriben y afirman que la cúpula efemelenista debe de recapacitar, que tiene que cambiar de actitud, de devolverle a la gente la esperanza y luchar con ella, debo decir que no estoy de acuerdo con este este discurso. Ellos iban al precipicio con los ojos abiertos y al caer en él sabían que arrastrarían en los peñascos al pueblo que lo apoyó incluso en sus derivas derechistas. Esto para expresarme de un modo figurado. Pero no pueden cambiar, lo han mostrado durante estos últimos 25 años, no se trata solamente de los años pasados en el poder ejecutivo. Estos años han sido la consecuencia de lo que precedió: falta de comunicación con la gente (durante años ni siquiera crearon un órgano de prensa, de radio para hablarle a la gente), no tuvieron reflexión colectiva (ni siquiera convocaron en tantos años a un congreso, el único fue ya en el poder y fue una payasada, en el que no hubo debate, parecía una misa con muchos amenes en coro), abandonaron y desmatelaron las organizaciones de masas y con ello las luchas reivindicativas por mejoras concretas. Su discurso fue siempre el mismo, repitiendo consignas en las que ya no creían y que consideraban inaplicables y caducas. Es eso lo que causó este desgobierno, fue eso lo que motivó que no pudieran aprovecharse del desgaste casi natural de ARENA en el poder y tuvieron que recurrir a un oscuro personaje como Funes, simplemente porque no era del FMLN, porque ellos no pudieron en ningún momento granjearse la confianza y la simpatía de la mayoría del pueblo.

Como también abandonaron la lucha ideológica le dejaron el campo libre a la derecha para que impusiera la interpretación de la guerra, de la historia que se acababa de vivir. Por las mismas razones mucha gente les tenía miedo y para sacarse ese miedo se pusieron la máscara Funes y aceptaron ellos la realidad Funes, un hombre con ambiciones personales y aconsejado por el FMI y la Banca Mundial. Y cuando se dieron cuenta que ya podían ir a las elecciones sin disfraz salieron diciendo que su verdadera cara no era la que hasta entonces habían mostrado, que no tenían intenciones de cambiar la sociedad, que el socialismo era para el futuro, para un futuro lejano, tan lejano que se volvía utopía, irreal. Esta gente no puede recapacitar, no se puede pedirles que cambien, no se puede confiar en ellos, no se puede tener ninguna esperanza en ellos.

Entonces debemos asumir que la tarea es crear otra cosa, afuera de ellos, afuera del FMLN. Y esa tarea es de todos.

Una palabrita sobre Bukele. El es una máscara, sus denuncias cuando aún era miembro del FMLN eran las mismas que hacía mucha gente, se vistió como el que representaba a esas protestas, pero no emprendió nada realmente que permitiera iniciar algún cambio desde el interior. La más grave acusación de Bukele fue que la cúpula abondonó los « antiguos ideales ». Lo decía así, pero en esos « antiguos ideales » cada uno metía lo que quería, nunca se puso a enumerar cuáles eran, nunca se le oyó en concreto qué fue lo que se abandonó. Es lo mismo que hace ahora con sus "nuevas ideas", cada uno puede venir con su tanate de ideas, no importa su ideología de derecha o de izquierda. Todos somos iguales, dice. Y lo que ha deseado y sigue ansiosamente deseando es ser candidato a la presidencia. Con esas intenciones entró al FMLN y se mantuvo en él. Cuando se dio cuenta que no le iba a pasar lo mismo que a Funes, que le propusieron que jugara el papel de Ortiz pues dijo que ese puesto era para inútiles, los que deseaban jugar el papel de florero. Su llamado al voto nulo fue casualidad, fue porque en el mitín de San Miguel la gente gritó esa consigna y como buen demagogo pues la asumió. Y tal es que no lo pensó antes que cuando un periodista le pidió cuentas sobre esa posición su respuesta fue cantinflesca.

Muchos hablan de que se le dé la espalda a las cúpulas partidarias y al mismo tiempo nos invitan a seguir a un caudillo que no aclara nada y que de seguro, esto es muy seguro, no tiene la capacidad para exponer en qué consiste su programa, su propia ideología. El tiene una pericia indudablemente, sabe hacer publicidad y empaquetar productos. El nos vende ahora una persona, la suya, en un paquete muy atractivo, brilloso.

01 marzo 2018

La función del sonido y nuestra naturaleza

Prosigo con el tema de la función, no obstante me veo obligado a dar un paso hacia atrás y reparar una infortunada expresión que usé en el artículo anterior. Me refiero a la pregunta ¿cuál es la función que le hemos designado al lenguaje? Es necesario corregir ese verbo pues encierra un error garrafal. Pues aunque ese plural es una especie de universal: la humanidad y podría disculparme. No obstante su significado implica una voluntad, una proyección y además una acción anterior a la existencia de alguna lengua. Y esto es imposible pues la capacidad lingüística es de alguna manera una condición de la humanidad, la lengua (el lenguaje) es consubstancial al hombre: sin lenguaje no hay hombres y sin hombres no hay lenguaje. Este punto nos puede conducir muy lejos, hasta el origen del lenguaje. Hay quien se deja ir por esta pendiente y sin darse cuenta toman caminos peregrinos en los que apenas encontramos una serie de elucubraciones sin que podamos probarlas y que no admiten refutación. Algunos pretenden justificar la excursión por estos sinuosos parajes suplantando el adjetivo 'peregrino' por 'razonable'. Entonces nos cuentan sus hipótesis y nos afirman que esto es lo que razonablemente se puede pensar que acaeció. Lo que llaman razonable tal vez lo sea en el sentido que sus silogismos son formalmente impecables, aunque sus mayores no pueden considerarse verdades establecidas y ni siquiera admitidas por todos, se trata de falsos lugares comunes, no hay nada que resulte patente.



La función comunicativa del lenguaje surgió en la práctica misma de las comunidades humanas. Es necesario decir que esta función no es la única que desempeña el lenguaje, aunque se haya vuelto y sea la fundamental y lo que mejor haga y además sea el medio que mejor lo hace.



Cuando afirmo en la práctica misma, me refiero a que los hombres con todas sus capacidades surgieron a través de un proceso milenario que paulatinamente fue transformando su animalidad en humanidad. Esto para mí significa que nuestra humanidad es otro tipo de animalidad con nuevas características que se han ido apareciendo, pero es preciso decir algo importante, sumamente importante: es que el soma humano no ha cambiado, no se ha transformado desde el surgimiento del Homo sapiens. En lo que concierne nuestro cerebro su peso medio y volumen no ha cambiado. Es posible que las conexiones neuronales y sus estructuras funcionales hayan variado. En efecto, los estudios internacionales dirigidos por Stanislas Dehaene del Collège de France, han revelado con la ayuda de imágenes por resonancia magnética funcional (IRMf), que el aprendizaje de la lectura modifica considerablemente la organización de nuestro cerebro. En las personas alfabetizadas, las áreas de la vista y del lenguaje son más extensas y se activan más fuertemente cuando se les muestra una palabra escrita. Otro aspecto revelado por las investigaciones es el hecho sorprendente de que la zona que se encarga de la escritura, en los analfabetas se usa para la representación de los rostros (consultar El cerebro, la escritura y la VI tesis)



El proceso milenario que llevó hasta la aparición del vertebrado mamífero y primate que llamamos Homo sapiens ha recorrido millones de años, hay unos 500 millones de años que aparecieron los vertebrados, unos 200 millones de años que surgieron los mamíferos y unos 70 millones de años que emergieron los primates. Esta evolución nos muestra dos cosas distintas, una ramificación y una filiación, ambas muestran continuidad.



Esto es imprescindible tenerlo en mente, pues en la historia de los estudios sobre el lenguaje y al considerar su origen, su carácter acústico y la arbitrariedad del signo hay grandes lingüistas que llegan al extremo de afirmar que los sonidos sirven de materia al lenguaje por mera casualidad, que los hombres pudieron optar por los gestos y darle al lenguaje un carácter visual, este es el caso de un gran lingüista estadounidense, William D. Whitney. Primero los hombres no optaron por nada, que fue el error de mi formulación corregida al inicio de este artículo, sino que como muy certeramente lo dice F. de Saussure al corregir al estadounidense: “además Whitney va demasiado lejos cuando dice que nuestra elección ha recaído por azar en los órganos vocales; en cierto modo, nos estaban impuestos por la naturaleza”1.



No podemos hacer caso omiso de nuestra animalidad y de que somos mamíferos, que emitimos sonidos naturalmente, el oído es un órgano que percibe a distancia y el sonido se transporta por el aire que nos acompaña siempre y no es como la vista que urge de la luz que no está siempre presente. Esto es una evidencia que entraña otra cosa, que el sonido es la materia adecuada para el lenguaje.



Sin embargo el ginebrino agrega de inmediato algo que trae consecuencias teóricas distorsionadoras. Cito la continuación saussureana: "Pero en el punto esencial el lingüista americano tienen razón a nuestro parecer: la lengua es una convención, y la naturaleza del signo en que se ha convenido es indiferente. La cuestión del aparato vocal es, por tanto, indiferente”. De Saussure declara la lengua una convención y vuelve al error de imputarles a los hombres la decisión de una elección y esto en la naturaleza acústica del signo, que él mismo nos acaba de afirmar que es nuestra naturaleza la que nos impone usar los órganos vocales.



Aquí han surgido una serie de problemas que necesitan un desarrollo mayor, que voy a ir tratando poco a poco. Dejo pues hasta aquí esta parte.





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1F. de Saussure 1980 Curso de lingüítica general, Madrid, AKAL/UNIVERSITARIA  p. 36

18 febrero 2018

La función del lenguaje II

Sigo con el tema de la función : un aspecto de todo este tema es distinguir perfectamente cuál es la conexión entre función y funcionamiento. La proximidad etimológica evita cuestionar este nexo. La función en realidad se puede entender como la misión que le adjudicamos a una cosa, su destinación, es decir para qué sirve. El funcionamiento es la puesta en marcha del mecanismo interno de la cosa para conseguir nuestro objetivo, para que la cosa cumpla con su función.



Este mecanismo interno es lo que Platón hacia el final del primer libro de “La República” nombra “virtud” y que en nuestro lenguaje actual llamaríamos “cualidad o cualidades”. Aunque nuestros diccionarios modernos conservan el significado que usaban los antiguos y lo ponen como el primero, así lo hacen los académicos y también María Moliner, “Actividad o fuerza de las cosas para producir o causar sus efectos”, reza el DRAE. El célebre lingüista francés André Martinet nos dice en su libro “Fonction et dynamique des langues”, Armand Colin, 1989, París: “No obstante hay que entender bien que el funcionamiento lingüístico, como todo funcionamiento, es una sucesión de causas y efectos” (pp. 27, la trad. es mía). Las causas son la ejecución y los efectos son la consecución del objetivo, que en definitiva es la función de la cosa.



Desde el inicio de la humanidad, desde los primeros instrumentos de piedra surgió esta combinación estrecha entre lo que se proponían los hombres primitivos y la manera de conseguirlo. Partir una piedra con otra fue tal vez la primera función que se propusieron, fue su objetivo, su deseo, pero luego llegó la creación (el invento) del martillo que combinó el mazo con el mango. La eficacidad del golpe es proporcional a la fuerza del brazo y del peso de la piedra (con todos los riesgos para los dedos de la mano). El mango multiplica la fuerza y la efectividad. El golpe en los primeros tiempos fue totalmente vertical. El que inventó el martillo de piedra fue tal vez el primer sabio y un científico empírico. Su proyección para idearlo incorporó un conocimiento práctico, el movimiento del brazo y de la mano, al alargar la distancia entre la mano y el mazo aumentó la fuerza del instrumento. En esto que acabo de escribir, he descrito la formación de la cualidad, de la virtud del martillo. En la cualidad se encierra el funcionamiento, que es la sucesión de las causas y los efectos. La función también está en la virtud y está doblemente como rectora de la acción y como finalidad, como objetivo de la acción, estos dos momentos forman un todo.



El invento del martillo es tan genial que este instrumento sigue existiendo en su forma inicial y en nuevas formas, incluso incorporado en otros instrumentos.



Si ahora dejamos de lado el martillo y volvemos al lenguaje, si nos preguntamos cuál es la función que le hemos designado, veremos que lo que hemos dicho sobre el martillo lo podemos repetir. El lenguaje responde a un cometido, a una necesidad, responde a una función: comunicar, dar y pedir información y para obtenerlo debemos procurar darnos a entender, lo necesitamos. Que tanto los instrumentos, como la lengua nos sirven para conseguir los objetivos que nos hemos propuesto, ha dado por resultado que muchos han llamado a las lenguas (o al lenguaje en general) instrumento de la comunicación. Pero esta analogía deja de lado diferencias esenciales, una de ellas es que los instrumentos los inventamos, mientras que las lenguas las aprendemos. 

Es cierto que una vez ya inventado el instrumento necesitamos aprender a usarlo. Pero el aprendizaje de la lengua es una interiorización, su existencia es tanto interna como externa, pues su uso es producir sonidos que salen de nosotros para alcanzar los oídos de nuestros interlocutores. La existencia externa de la lengua no es permanente, los sonidos de desvanecen. Aristóteles en las primeras páginas de su Órganon , en Categorías nos dice que en lo que concierne al discurso ninguna de sus partes puede tener posición, ya que nada subsiste. Este modo de ser del lenguaje, es decir su carácter efímero en el tiempo también lo ha señalado Ferdinand de Saussure en “Ecrits de linguistique générale” (pp. 32). Este es uno de los aspectos más peliagudos para abordarlo, pues la posición de la que Aristóteles nos dice que carece el discurso, plantea el problema de su modo de existencia. Sobre este problema volveremos en otra oportunidad y para tratar de resolverlo nos ayudaremos con los aportes y reflexiones del pensador francés Lucien Sève. Aclaro desde ya que este último problema entrará como un capítulo aparte de un estudio sobre el lenguaje que me propongo por fin escribir.

13 febrero 2018

Definición platónica de función

Heredé un viejo y apolillado ejemplar de “La República” de Platón, lo adquirí allá por los ochenta en una venta organizada por la Biblioteca de la Escuela de Estudios Hispano-americanos de la rue Saint Guillaume. Tuve mejor suerte con las Obras Completas de Nicolás Guillén y algunas novelas de Alejo Carpentier. Estas últimas las he conservado hasta ahora y las uso mucho. El ejemplar de “La República” quedó destartalado en mis primeros intentos de consulta. Irremediablemente fue sepultado en el tacho de la basura, con mucho dolor fetichista. Mi primera y parcial lectura de esta obra platónica fue en ruso y remonta a los años sesenta, en Moscú.



Una amiga con mucha imprudencia, en una conversación rimó el sintagma ‘República de Platón’ con ‘Macrón’, era una broma, pero me dejó muy pensativo y huérfano de todo comentario, pues me bastaron fragmentos de segundos para darme cuenta que de esa obra no tenía un recuerdo firme y circunstanciado, ni siquiera para aderezar la conversación agregando otra bromita. Como en estos días ando de lecturas platónicas, algunos diálogos como el Gorgias, el Protágoras, el Eutidemo  y otros, además que encontré a buen precio la obrita poco citada de Aristóteles, “Etica a Eudemo”, me fui a desenterrar “La République” de Platon. Mis lecturas platónicas y aristotélicas son en francés. Lo que es normal viviendo en Francia, no obstante esto me trae un sinfín de contrariedades cuando quiero en mis artículos citar algunas de mis lecturas, pues no tengo a mano las versiones españolas. Busco entonces en la tela de araña cibernética alguna traducción a nuestra lengua. A veces hay en variantes en pdf y puedo descargarlas y utilizarlas con comodidad y hacer rápidas buscas.



Ya una vez conté las divergencias que encontré entre la versión francesa y portuguesa con la traducción española de una carta de Marx a un corresponsal alemán, Wilhelm Bracke, en realidad se trata de una frase adverbial, pero que ha dado pábulo hasta para crear un término “movimientismo” aplicado al Foro Social Mundial y a otros organizaciones sociales. En esta ocasión me he topado con un caso similar, llevaba ya unas cuantas decenas de páginas leídas y en un rinconcito de mis neuronas me pellizcaba una definición de Platón de función, que está en el Primer Libro de “La República” (352e-353d). La busqué de nuevo y me pareció que Platón señala un aspecto mayor de la función y que aunque no sea especialista en Platón, ni perito en las definiciones de ‘función’, no tengo memoria que se refieran a la defición en cuestión. La he buscado en léxicos de la filosofía de Platón y no la he encontrado, en artículos que se refieren a las funciones del Alma no aluden a la definición platónica de ‘función’ y Platón (Sócrates) mantiene todo ese debate con Trasímaco previamente a discurrir sobre las funciones del Alma, como un previo.



Quise hablar de ella porque se acomoda a lo que sostengo sobre la función fundamental del lenguaje, la comunicación. Busqué entonces una traducción al castellano, encontré una versión en pdf y busqué la palabra “función” y el buscador me dice en un dos por tres que esa palabra no se encuentra en todo en el texto. Viene en la amplia Introducción de Manuel Fernández-Galeano y en las notas de ésta. La palabra función que aparece sobre todo en las notas no se refiere al pasaje que quería comentar. Busqué el pasaje guiado por la numeración internacional de la obra y me doy cuenta que el traductor al castellano no concuerda con la traducción al francés, en vez de ‘función” me he topado con la palabra ‘operación’, como se darán cuenta una y otra palabra son distintas en su significación. Una función puede ejecutarse realizando determinadas operaciones, pero no las hace coincidir en su significado, ni en su papel práctico.



Me entraron dudas muy fuertes, será que la palabra griega tenga doble uso, eso puede suceder. Además por la influencia latina en los estudios platónicos y la de Santo Tomás es posible que la palabra ‘función’ aparece tanto  en las traducciones en francés, como en italiano. En todo caso mis escrúpulos no me permitían variar la traducción que tenía en manos. Pero no me iba a dar por vencido y milagrosamente opté por lo más fácil y lo más honesto, busqué otra traducción y al llegar al pasaje en cuestión mi júbilo fue inmenso, en la nueva traducción el traductor usaba la palabra “función”.



La definición en cuestión es lapidaria, aunque no viene en la forma de “la función es…”.  Sale del diálogo, envuelta primero en una pregunta socrática y luego de una serie de preguntas y respuestas llega a ella:



“—Ahora, yo pienso, comprenderías mejor lo que antes decía preguntando si no sería la función de cada cosa la que obra sola o mejor que las demás”.



En el texto platónico vienen los ejemplos de los ojos cuya función es ver, la vista, la de los oídos, oír, la audición. En estos casos la función es única y sólo esos órganos pueden ejecutarlas. Pero es que en la definición viene “sola o mejor”. Están estos ejemplos en que la función ni siquiera puede existir en otra parte que en los ojos y los oídos. Pero cuando se dice “mejor” presupone que existe variedad posible de ejecuciones y Platón da otro ejemplo:



“—¿Y qué?, ¿cortarías el sarmiento de una viña con un cuchillo, una lanceta y muchos otros [instrumentos]?



“—¿Por qué no?



“—Pero con ningún otro, creo, lo harías tan bien como con una podadera que fue hecha para eso.



Verdaderamente”.



Pero hay algo que ha quedado afuera del diálogo con  Trasímaco, el cuchillo puede cortar el sarmiento, pero no es lo que mejor ejecuta, para cortar el sarmiento está la podadera. Tal vez alguna vez la podadera podrá remplazar al cuchillo, pero no se hará mejor que con el cuchillo.



Les dejo hasta aquí, sin otro comentario, ni su aplicación a la función comunicativa del lenguaje. Sobre esto pierdan cuidado voy a volver obligadamente.  


27 enero 2018

Un llamado a la buena voluntad

Como en otras ocasiones, los dirigentes de la UCA denuncian una situación inviable, de una extrema crisis social, económica y cultural del país.

La polarización, es decir la extrema oposición entre los partidos ARENA y FMLN no se ha dado en la diferencia de sus políticas, sino que en la búsqueda de una hegemonía en el poder estatal. Desde la elección de Funes a la presidencia la hegemonía de ARENA dejó de ser total y entonces comenzó un reparto mayor al que venía sucediendo desde los Acuerdos de Paz. Pues el FMLN con muchas municipalidades y una cantidad suficiente de diputados para bloquear las decisiones del Ejecutivo gozó del mana estatal. Al pasar el poder ejecutivo al FMLN los papeles se invirtieron y la vida política (en las declaraciones públicas) ha seguido siendo polarizada. Aunque hemos visto que en muchas oportunidades han podido encontrar acuerdos de conveniencia.

Ante esta situación pareciera justo y apropiado el llamado de la UCA a la responsabilidad de los dirigentes a ponerse de acuerdo en una política acorde a los intereses de los más necesitados y del país en general. Pero esto realmente se trata de una apariencia de algo razonable, pues el análisis reposa en una falsedad, los políticos no sólo tiene desacuerdos en el usufructo de los dineros del Estado. En la sociedad salvadoreña domina una casta muy limitada en personas, se trata de la oligarquía que es la que en realidad impone el rumbo al país. ARENA se pliega a los intereses de esta casta y le sirve, el FMLN durante años se presentó como el defensor de los oprimidos, pero ya en el poder no cambió esencialmente la política que ha venido haciendo ARENA. Esto lo vemos todos, esto lo ven los dirigentes de la UCA. ¿Entonces por qué hacen un llamado a la buena voluntad? Los límites de la posguerra se encuentran en "la inviabilidad del modelo de desarrollo". Pero este modelo de desarrollo no ha surgido de repente, ni por arte de magia, es el que siempre hemos tenido desde más de un siglo, desde los años 80 del siglo XIX. Con grandes crisis ritmadas por las crises del capitalismo mundial. He mencionado a la bestia secreta, a la que no se le puede llamar con todas sus letras por miedo de espantar a las buenas conciencias: el capitalismo.

Nuestra sociedad sufre de la dominación oligárquica, sufre del bloqueo social y económico impuesto por esa casta. No se les puede llamar a estos empresarios entes que "dinamizan la cultura, la economía". La UCA hace una lista más larga y al final incluye a unos anónimos empresarios como si realmente ellos fueran neutrales, como si ellos no tuvieran intereses propios, como si estos intereses no se manifestaran en las relaciones de producción y estos intereses se manifiestan en la obsecada y egoista oposición a un substancial aumento de los miserables salarios de los trabajadores, en la evasión fiscal y en la exportación de capitales para invertirlos en otros mercados con mayores tasas de beneficios.

¿Realmente creen los dirigentes de la UCA que van a ser escuchados por una "clase política" que hasta ahora ha venido compartiendo el usufructo de las prebendas del Estado y administrando el país y su economía en beneficio de los oligarcas? Los oligarcas en ningún momento de la historia han mostrado alguna flexibilidad respecto a sus intereses y el Estado despótico y violento que han erigido sigue amoldándose a sus intereses, usando a veces una cuerda floja, pero cuando se hace necesario se muestra con toda su violencia.

Los trabajadores tienen que tomar consciencia que mientras perdure la hegemonía oligárquica no podrán resolver sus propios problemas, ni los problemas nacionales.

09 diciembre 2017

Hacia un régimen personal

Cuando la crisis del sistema capitalista se vuelve cada vez más acuciante, la clase dominante cierra sus filas y los ideólogos multiplican esfuerzos para que las víctimas del sistema acepten su “racionalidad” y “naturalidad” y consientan la dominación. La crisis que sacude a nuestro país se manifiesta prioritariamente en el campo político y social, dejando en segundo plano, casi oculto el campo económico. No obstante sabemos que lo fundamental reside en las relaciones de producción. Todos sabemos también que en estas últimas décadas el movimiento popular y revolucionario ha sufrido un derrumbe, la consciencia de clase ha quedado hecha trizas y en estos momentos se ha quedado sin organización política.

El lento, paulatino, aunque inexorable viraje hacia la derecha del FMLN marca de forma contundente la victoria de la clase dominante (la oligarquía). Puede parecer paradójico que esta victoria se haya dado en los momentos en que el principal partido de derecha perdió las riendas del Ejecutivo y también de alguna manera su hegemonía parlamentaria. Los otros partidos de derecha para seguir existiendo no han tenido empacho alguno para aliarse al expartido rebelde y guerrillero. Se sabe también que más allá de las cosméticas medidas sociales adoptadas por el prófugo expresidente Funes, el FMLN, en ambos períodos, ha ejecutado una política gubernamental continuista de lo que antes hizo el partido ARENA.

Este partido tuvo un lento desgaste en el poder, el del FMLN ha sido fulgurante provocando en la opinión un rechazo al mundillo político en su totalidad. Este rechazo es el rasgo preponderante de la crisis actual del sistema. Como dije arriba este rechazo cubre con creces la crisis de nuestro sistema económico incapaz de asegurar el más mínimo desarrollo al país y todo el cuerpo social se hunde en un pantano de problemas socio-económicos (bajo nivel de vida, desempleo, subempleo, miseria en algunos casos, acoso y crímenes de parte de las pandillas, bajos niveles educacionales y culturales, etc.). Este rechazo ha recibido la abreviación de “rechazo al bipartidismo”. La ideología ha hecho de este fenómeno el principal culpable de la crisis, la más grave enfermedad de nuestro sistema político. El resumen es enorme y es este punto el que ha impulsado al proscenio político a Nayib Bukele.

Por el momento todo parece ir por los buenos rieles para este especialista en publicidad, todo el sistema de propaganda ideológica se ha ido plegando a las exigencias de la publicidad, todo se ha vuelto mercancía y todo se vende envuelto y por la imagen que entregan buenas campañas publicitarias. Hoy Eugenio Chicas incriminaba a la ausencia de publicidad en favor de los logros del gobierno y de la actividad de su partido el abisal desprestigio que gozan ahora el gobierno y el partido oficial. Este rechazo del bipartidismo crea al mismo tiempo un vacío o mejor dicho un terreno que ocupar, este terreno es el que ahora acapara Nayib Bukele.

La imagen que se vende es la del paladín de la honradez y sobre todo el de un caudillo, la de un líder popular, la de un hombre providencial que desde su altura habla directamente al pueblo. Bukele se presenta como el portador exclusivo del rechazo al bipartidismo y en eso coincide totalmente con el pueblo al que se dirige directamente y le promete encarnar lo mejor que pueda ese rechazo. Esta identificación del personaje y el pueblo es uno de los pilares de su propaganda. Para obtener esta identidad se han usado todos los resortes psico-sociológicos y retóricos del populismo. El caudillo encarna las aspiracione populares, estas no son ni siquiera enumeradas, se concentran en el rechazo al bipartidismo, al que se le imputan todos los males de nuestra sociedad. Bukele y sus “nuevas ideas” cumplen holgadamente los objetivos de ocultación de la verdadera crisis que atraviesa el país.

Bukele se presenta como el que va a sanar el sufrimiento que padece la gente por el engaño sufrido de parte de los dos partidos corruptos e infieles a sus promesas, el sufrimiento social y económico es cierto, pero no se reduce al rechazo del bipartidismo, este sufrimiento tiene otra causa: la confiscación de la plusvalía por parte de la oligarquía. Pero el cuerpo social al perder su consciencia de clase, el proletariado que antes se propuso cambiar la sociedad, exige ahora apenas reparación de las ofensas de la traición, del no cumplimiento de lo que se esperaba de los gobiernos. Se trata pues de un simple resentimiento en busca de un objeto.

El objeto ya fue encontrado y Bukele se lo ha apropiado y se lo ofrece al sufrido pueblo en la bandeja publicitaria: el bipartidismo. Antes se trataba de sacar a ARENA del poder e iniciar los cambios prometidos. Bukele apenas nos promete suplantar a ambos partidos. Y como el caudillo encarna al pueblo nos encontramos de pronto, con estas “nuevas ideas” populistas, en la situación del cumplimiento democrático de llevar en solo hombre al pueblo al poder para salvar a la patria del bipartidismo.

Aquí vemos pues hasta que nivel tan bajo ha llegado el movimiento social, muchos exmilitantes del FMLN acuden a portar en ancas publicitarias a Nayib Bukele sin poner mientes en la vacuidad social de la propuesta del nuevo salvador nacional. Ya no hay objetivos sociales, ya no hay exigencias de reformas, ya no hay lucha emancipadora de las clases oprimidas. Hay algunos que se llenan de paciencia y de indulgencia que les importa poco que sea el mismo Nayib Bukele que se haya propuesto como el candidato del pueblo, que no admita la menor oposición a este postulado electoral. Incluso todo se puede discutir, todo tipo de propuestas son esperadas y alentadas, poco importa de dónde vengan, pero hay una sola cosa que no se puede cuestionar: la candidatura y el liderazgo de Nayib Bukele.

Se trata de una situación paradójica, de un régimen de partidos políticos que es el que consagra la actual constitución, los exrevolucionarios que adhieren al “movimiento sin ideas” de Bukele no les importa ir a un régimen personal, caudillista, de culto de una persona. No obstante como de aquí a las elecciones no va a haber ninguna reforma constitucional que instituya otro tipo de régimen, pues las “nuevas ideas” van a tener que enmarcarse dentro de un partido político. Sorprende justamente que se prefiera hablar de un movimiento y no de un partido político, tal vez sea que se prefiere lo amorfo y sin obligaciones estatutarias hasta que llegue en el calendario la obligación de constituir un partido, que se formará a las carreras, sin tiempo de reflexión y con el único objetivo de presentar un candidato ya designado muy “democráticamente”.
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26 octubre 2017

¿De qué verano se trata?

Escuché atentamente lo que dice Nayib Bukele en su último vídeo.  No dice mucho. Llama a todas y todos y al que quiera venir a juntarse para participar en su futura elección como presidente, que sea rojo o verde, no importa. Lo único que importa es estar amargado o descontento, a disgusto, avinagrado contra el gobierno y el régimen de partidos. Llama a todos sin importarle lo que piensen o sientan, sean de derecha o de izquierda, o tal vez de centro. No lo dijo porque tan extremos somos que no hay centro que valga. En todo caso en ese futuro amontonamiento todos van a poder decir lo que se les ocurra, lo que se les venga en gana y no hay problema si entran en contradicción, si lo que uno dice atropella la opinión y sensibilidad de otros, ellos pueden hacer lo mismo, con plena libertad. No hay estructura, no hay nadie que ponga límites. no hay nadie que corrija, ni dé órdenes, lo puede hacer en público o en privado, eso es lo de menos, de todo eso puede que salga un “plan de país”.

Y lo haremos entre todos, sin coordinación, en pleno relajo… Bueno, esto no lo dijo Bukele, se lo agrego yo. Este “movimiento” que abarca a todos, tiene en el fondo una sola y real convicción: Nayib tiene que ser presidente. Y como todos tienen derecho a decir lo uno o lo otro, pensar al revés y al derecho, a las horas de las horas lo que haga Bukele en la presidencia corresponderá obligatoriamente a alguna opinión expresada en su movimiento.

Ya sea en feis, o en guachap, en tuiter, en el barrio, en la esquina, en el bar, en los parques, en las canchas de fut, armen su grupo para hablar y promover la candidatura de Nayib. La divisa es: “seamos millones de golondrinas”. Y volverán las oscuras golondrinas a las urnas a votar y en mi balcón sus bocotas de pendejos abrirán…

No me vengan a insultar los que no estén de acuerdo conmigo, el tótem ha dicho que podemos decir lo que nos ronca la gana, que podemos si así lo queremos criticarlo, decir lo que uno piensa… El gran conciliador nacional ya previno que no van a haber exclusiones, que un arenero no puede venir a pedir la exclusión de un efemelenudo, ni vice versa y todo lo contrario. Todo será transparente, nadie se puede quedar afuera, todos pueden entrar, sin reparos, lo vuelvo a repetir, hay una sola condición: estar amargado y una sola convicción: Nayib presidente. No hay ninguna complicación ideológica, no hay ningún apego a teorías o a dogmas. Lo único cierto es que habrá verano con tantos golondrinos.

17 octubre 2017

Su personita sí es relevante

Siempre me pregunté por las razones que podía tener Nayib Bukele para permanecer en el seno del FMLN, si proclamaba a gritos sus serias divergencias con la política gubernamental y las opciones sociales y societales de la dirección de su partido. Bukele suele equiparar al FMLN con ARENA. No estoy sugiriendo que no tenga razón, sino que eso no es nuevo, es anterior a su entrada al partido. Bukele ha afirmado que existe incompatibilidad de sus ideales con la ideología arenera, por una simple ecuación se concluye que sus ideales personales son incompatibles con los del FMLN. No obstante permaneció hasta su expulsión y creo que en el mundillo electorero este hecho lo ha beneficiado. La principal razón de su obstinada permanencia en las filas del FMLN se debe al imbroglio legal salvadoreño: primero si lo expulsan puede permanecer en el puesto; segundo si se iba no podía crear un nuevo partido pues iba a ser considerado tránsfuga, mientras que ahora perfectamente puede crear su propio movimiento. Es este punto el que fue meditado por sus consejeros.

Al mismo tiempo estuvo presente en los consejeros del Príncipe una precaución, los votos que agregó para su elección al puesto de alcalde capitalino no alcanzan para ser electo sin el aporte de los votantes firmes del FMLN. La crisis política que vive el país comporta una alta abstención y un aumento de la desconfianza del electorado por el mundillo electorero. O sea que esto no se arregla fácilmente con regalitos, sonrisas y calcetines verdes o celestes. Es cierto que cada vez más la imagen cuenta mucho más que las convicciones y los programas. Y la imagen se perfila con una presencia permanente en los media. Su propia actividad tuitera y facebookeana nutre las páginas de la prensa y las pantallas de la televisión.

Los métodos publicitarios recomiendan aplomo, seguridad, firmeza en el comportamiento del vendedor. En nuestro caso, el de Bukele, el vendedor y la mercancía son la misma persona. Por eso el egocentrismo y la prepotencia han suplantado las virtudes antes anotadas. Vivimos en un país subdesarrollado tercermundista, Nayib Bukele es un producto de nuestra sociedad. Y sus recursos intelectuales y éticos son los de nuestra sociedad. Es por eso que recurre a ejemplitos de baratillo, el velero que las olas y el viento abaten, reduciendo el destino personal y nacional a la voluntad divina, “que se haga su voluntad”, sí, muy bien, pero hasta ahora nadie ha visto a Dios meterse en los destinos de los países, luego nos da otro ejemplo, el del empeñoso pueblo japonés, es cierto que Japón quedó pobre y exhausto después de la Segunda Guerra Mundial y claro que los capitales nipones y estadunidenses le exigieron a los trabajadores mayores sacrificios. Creo que los salvadoreños no hemos necesitado el ejemplo japonés para trabajar duro y en lo que se presente. La visión de Nayib Bukele es la de un patrón y “el pecado salvadoreño” se reparte por igual entre todos, entre los oligarcas que sacan sus capitales del país, que se niegan a contribuir en el presupuesto de la nación a la altura de sus riquezas y los pobres que trabajan duro por un miserable salario. En su raciocinio de patrón la culpa es de todos por igual.

Hay otro punto en lo que concierne al Japón, la situación de la economía no era la de un país en desarrollo, sino la de una potencia mundial que acababa de perder la guerra, pero que tenía el bagaje material y humano para recuperarse. Llegaron además inversionistas de otros países, el nivel de las universidades japonesas incluso antes de la guerra eran superiores al bajo nivel de nuestras instituciones de enseñanza. No se puede construir empresas industriales sin ingenieros de alto nivel, sin una mano de obra cualificada y con capacidad de absorber nuevas tecnologías.

Es cierto que uno no se hace mundialmente famoso (su aspiración más íntima) siendo alcalde de una pinche capital centroamericana, para una “persona”, dijo poniendo cuidadosamente en su pecho la palma de su mano, tal vez para que no quedara duda que hablaba de sí mismo. Es incluso irrelevante para esa gloria vana incluso ser presidente de un pinche país como el nuestro. Sabe que no será premio Nobel, que tampoco va a llegar a ser un nuevo Messi o Ronaldo o sea no va adquirir fama mundial ocupando el puesto supremo de presidente: no obstante ese gran inconveniente, está dispuesto a condescender a gobernarnos por nuestro bien, pues le parece que su personita sí es relevante para todos nosotros.

03 octubre 2017

Conversación sin bridas

El pleito entre Nayib Bukele y los dirigentes del FMLN ha entretenido la atención de los ciudadanos y ha acaparado los comentarios de especialistas y expertos de los media nacionales. La realidad es que Bukele desde hace ya cierto tiempo viene manifestando su desacuerdo con la política del FMLN, en muchos terrenos. En alguna medida este ha sido su fondo de comercio político que le ha permitido popularidad incluso dentro de las filas del mismo FMLN. Respecto a esto los dirigentes del FMLN no manifestaban su enojo, ni desaprobación. Hubo uno que otro dirigente que rechinó, incluso cuando se pretendió en algunas declaraciones “independiente”, le recordaron que era miembro y cuando se iba a presentar como candidato a alcalde de San Salvador se le recordó que se presentaba en tanto que miembro del partido. La actitud condescendiente del partido con su “oveja perdida” le creaba una aureola de tolerancia y de admisión de divergencias, de cierto pluralismo.  En algunos momentos, los dirigentes tuvieron que alzar el tono, pues los descarríos de Bukele se hacían cada vez más patentes y poco a poco la condescendencia del FMLN se convirtió en aliciente para Bukele. La dirección del FMLN es experta en resolver este tipo de conflictos, llaman la atención, toma la palabra algún miembro cercano del “centro” que amenaza, dan señales que la línea roja ya fue pisoteada. Bukele no entiende ese lenguaje, él no es realmente de la familia, vino como Funes de afuera (pero el expresidente tenía mayor experiencia política y fue mejor asesorado).

En todo caso le hicieron la cama y el Tribunal de Ética lo más probable va fallar por la expulsión. Este episodio de la vida interna del partido y de la vida política nacional merece que se analice no en sí, sino en su papel revelador del bajo nivel político de nuestros analistas y comentadores. En realidad, mientras se comentaban las declaraciones, se evaluaba quién saldría ganando o perdiendo en la separación, en la Asamblea, en las oscuras reuniones de comisiones parlamentarias se tramaba una “no reforma” sobre las pensiones. El destino político de una persona pesó más que el desprecio hacia miles y miles de salvadoreños, que pudieron acceder a una jubilación decente y universal, que manifestaban los diputados y el gobierno al corroborar lo existente agravándolo.

El poderío de los medios de comunicación de masas es que nos construyen un mundo en el que existe solamente lo que deciden los dueños de esos medios, lo que no mientan estos medios queda afuera de la realidad, no existe. De repente nos anunciaron la aprobación unánime de la reforma que dejaba la estructura anterior intacta con todos los problemas futuros que cuelgan como una espada de Damocles sobre el presupuesto nacional y amenaza con una pronta situación de impago gubernamental. De esto apenas se habla. En realidad lo que se recalca es la armonía lograda en la Asamblea y la pronta ratificación presidencial. Esto ha pasado como una nube de tormenta que no descarga su lluvia.

La gravedad de lo que acaba de pasar es tal que el silencio mediático, la ausencia de respuesta popular antes y después del voto no deja de dar desánimo. Vaya, vean el poderío de los media: al ladito, en Honduras, hay asesinatos políticos, represión despiadada, brutal contra manifestaciones de campesinos, de profesores de escuelas, de obreros, todo esto no provoca la algarabía en las redes sociales como la brutal represión en Cataluña el día domingo pasado. De repente muchos salvadoreños descubren que existe un movimiento separatista, pero ignoran su origen, si es de izquierda o derecha. Se habla de un derecho de voto que no es respetado en general, como si en Cataluña nunca hubieran permitido que los catalanes acudan a las urnas, como si nunca han habido campañas electorales. Se habla de defender la democracia en Cataluña, la democracia y no otra cosa, se habla de libertad, pero abstractamente, sin dar detalles. ¿Qué libertades se le niegan en particular a los catalanes? Digo en particular, la Constitución de España con todos los defectos que pueda tener se aplica por igual a todos los españoles, cualquiera que sea su provincia, su comarca, andaluces, castellanos, vascos, etc. Una minoría que promueve la independencia (con justificadas razones o no) se vuelve en los comentarios en “el pueblo catalán”. Y vemos a los salvadoreños mostrar un internacionalismo ausente, totalmente ausente cuando se trata de nuestros hermanos hondureños. Los catalanes han tenido la posibilidad de existencia en el mundo que crean las noticias, los hondureños, nosotros mismos no existimos nunca en las noticias mundiales.

De la misma manera, los muertos en Las Vegas nos entristecen y nos conmueven, son más de cincuenta. La fuerza de los media respecto a nosotros mismos es que en el mes de septiembre hubo 435 muertos por asesinato y ya nos acostumbramos, ya nos acostumbraron. Esas muertes sirven para mantener el miedo, para sembrar el terror, miedo y terror reales, existentes en cada uno de los salvadoreños. Pero también es un miedo y terror existente en los media, en el mundo de los media, que nos presentan este fenómeno como una especie de fatalidad, como una plaga, como un “castigo divino”, como algo que nos cayó del cielo. Las maras son ajenas, un cuerpo ajeno, una suerte de excrecencia social inexplicable, un enemigo interno que se nos ha impuesto y nada, ni nadie puede hacer algo para salvarnos de esa maldición. El terror y el miedo frena la reflexión y opaca la inteligencia.

Si vuelvo ahora en esta conversación al pleito entre Bukele y los dirigentes del FMLN, pues uno de sus “delitos” es que ha afirmado y reafirmado que no hay diferencia entre su partido y ARENA. Esto ha sofocado a los efemelenistas, a todos desde la base hasta la cúpula. Pero si al mismo tiempo volvemos a los otros dos temas de esta plática, en el primero votaron juntos y en cierto sentido los diputados del FMLN refrendaron lo hecho por ARENA y lo reforzaron y en el segundo tema, el de las maras, pues la represión fue el método arenero, los efemelenistas entraron en esta subasta y sacaron al Ejército de los cuarteles, no han parado de agravar leyes, les impusieron el mote de “terroristas” con una ley ad hoc, el gobierno se dice en guerra y han aparecido “grupos de exterminio”. Se sospecha fuertemente que son miembros de la PNC y miembros del Ejército y el gobierno simplemente niega la existencia de esos grupos paramilitares y “justicieros”. Pudieron perfectamente crear una comisión que investigara los hechos incriminados. Pero prefieren el silencio.

07 agosto 2017

Buscar un pensamiento eficaz

He dejado correr más de un año sin escribir algo en este espacio. Los temas no han faltado, pero sí las ganas de comentarlos, de abordarlos. La situación en El Salvador se agrava y los que están en el poder fingen un optimismo ilimitado. Por otro lado, los mismos que se dan cuenta de lo desastroso de la situación acusan al partido opositor de bloquear las soluciones en la Asamblea y cada fallo de la Sala de lo Constitucional es interpretado como una agresión o peor como una tentativa de golpe de Estado. Han entrado incluso en pleito con la embajadora de los Estados Unidos en el país. Es cierto que la embajadora se mete en asuntos internos del país, pero no es la primera en hacerlo, ni la primera vez, pero en esta ocasión el asunto de la injerencia es un decreto-ley que ha recibido la reprobación mayoritaria en el país: la ley sobre la “extinción de dominio”. El mismo alcalde de San Salvador, Nayib Bukele, exhortó al presidente Sánchez Cerén a vetar esa ley. Pidiéndole que obrara con valentía. El presidente hizo caso omiso de todas la protestas y de la exhortación del popular alcalde. Esto merece tal vez comentario, pero asuntos como este se repiten cada semana y no es que mi indignación se haya agotado, al contrario aumenta. No obstante creo que ya ha quedado al desnudo ante buena parte de la población el obcecado ofuscamiento de los actuales gobernantes. Nada, ni nadie puede desviarlo de su línea de conducta: dejar a la oligarquía que siga dominando a la sociedad, enriqueciéndose a sus anchas, mientras ellos se aprovechan del maná estatal. El famoso “bien vivir” se ha vuelto en la “buena vida” de los antiguos guerrilleros y de su cherada.

La situación política es un panorama sin horizonte, sin que tengamos actualmente una posible alternativa que ofrecerle a los ciudadanos. El sistema electoral nos obliga a ir a elecciones repetidas y muy cercanas. Durante mucho tiempo el pueblo sufrió la ausencia de reales elecciones, los fraudes y los trucos se acompañaban con cíclicos golpes de Estado, fue una aspiración profunda tener elecciones limpias y libres. Al parecer hemos obtenido satisfacción, tal vez nuestras elecciones no sean totalmente intachables, pero no creo que exista realmente algún país en el mundo que pueda erigirse en ejemplo. Las millonarias y carnavalescas campañas que le imponen a los estadounidenses y europeos, con una confiscación de la toma de palabra en los grandes medios de comunicación, que cada vez más afinan sus argucias y muestran su poderío de condicionamiento de la opinión mayoritaria, son la muestra que la democracia representativa, no es ni democracia, ni representativa.

En nuestro caso, tener lo que tenemos, ha sido en cierto sentido un adelanto. El fraude si acaso sigue existiendo no es significativo, los partidos no son perseguidos, ni sus militantes. Pero las campañas electorales no tienen ninguna altura, no hay programas que se discutan con la población, ningún partido ofrece alguna alternativa, un vigoroso plan para salir del endeudamiento, que se parece mucho al barril de las Danaides.

ARENA no es la alternativa, ya estuvieron gobernando durante veinte largos años, sin que ofrecieran el inicio de solución a los problemas nacionales, incluso sus gobiernos se caracterizaron por cierto autoritarismo y actos represivos. Cada vez es mayor el número de la gente que no quiere el retorno del partido de extrema derecha al poder. La paradoja es que también aumenta el número de los que no quieren que el FMLN siga gobernando.

Nos encontramos pues ante un vacío político, no existe un partido que pueda encarnar hoy por hoy las aspiraciones populares. No existe y no se ve a corto, ni a mediano plazo la posibilidad de que surja. Esto significa que por el momento la tarea no es llamar a votar, tomar partido por uno o por el otro, pues el resultado, el que sea, será la agravación de lo que venimos padeciendo.

Existen por el momento varios partidos “en formación”, pero su actividad real es casi confidencial, con poca o ninguna incidencia en el quehacer político y social. Hay también un sinfín de organizaciones no gubernamentales que han fraccionado al extremo los movimientos sociales que antes existieron. Este desperdigamiento de la acción le resta fuerza a la movilización o más bien la esteriliza. No es por gusto que muchos de los fondos que financian las ONG provengan de oficinas afiliadas o aliadas a la Agencia de Inteligencia de los Estados Unidos.

Se terminó la “guerra de liberación nacional”, guerra que no se prolongó hasta la victoria, que vino a desembocar en una negociación y un acuerdo en el que fueron olvidadas las razones que le dieron origen. Hemos entrado a otro período de la historia nacional con los mismos problemas sociales, económicos y culturales que se tenían antes de iniciar la lucha armada. Ahora ya no se puede plantear de nuevo y de manera inmediata una lucha similar, por razones que no vale la pena enumerar. La prolongación de la violencia en el país, aunque la actual sea delincuencial marca desastrosamente la vida de los salvadoreños. Los gobiernos que se han sucedido en el poder no han encontrado realmente nada que no sea la violencia para parar la violencia. Y los resultados son el aumento de los crímenes y la agravación de la actividad de las maras. Estas se han vuelto en algunas regiones las gestionarias de la vida civil, imponiendo toques de queda, peajes, multas, extorsiones e incluso la huida del territorio de familias enteras. No hay un plan de prevención, nuestro país que ha sufrido desde casi un siglo (desde 1929) violentas dictaduras, ha incorporado como modo de vida el ejercicio y la ideología de la violencia. Muchos son los que exigen la pena de muerte, otros la ponen en práctica con los escuadrones de exterminio o con leyes y discursos que despenalizan a las fuerzas armadas de cualquier atropello contra los ciudadanos bajo el pretexto de luchar contra las maras. Nos encontramos sumergidos en esa espiral. Es el problema primero y de mayor preocupación de los salvadoreños. El resto de problemas han pasado a segundo plano. Esta circunstancia es propicia para los gobiernos. El descontento social se va hacia un fenómeno criminal al que los gobiernos fingen darle tratamiento. Y como gozamos de una cultura de la violencia, la mayoría de salvadoreños se conforma con pedir mayor represión aunque ha quedado patente que no es ninguna solución. Las maras se han convertido incluso en una fuerza con la que los partidos tienen que negociar.

Lo repito, tenemos un panorama político sin horizontes de futuro. La sordera de los gobernantes ante las críticas que se emiten ha logrado cierto desgaste de la voluntad ciudadana. En algunos sectores ha surgido un nihilismo, un profundo pesimismo que ha empezado a sucumbir en una ciega apatía, asumiendo que nada se puede emprender. La sociedad futura en la que se pensó, por la que se luchó y se ensangrentó al país nos repiten que simplemente fue un sueño, una utopía. Los gobernantes actuales con su partido y militantes repiten que las circunstancias han cambiado y que aquel sueño y aquella utopía se han vuelto aún más inaccesibles. La consigna es dejar de soñar, abandonar las utopías, ahora nos exigen que aceptemos sin más la real pesadilla en la que vivimos.

Pero lo que se planteó al inicio de la guerra no era un sueño, ni una utopía, sino que cambios radicales en nuestra sociedad, cambios profundos que permitieran mejorar la vida de todos, mejores viviendas, mejores servicios, mejor educación para nuestros cipotes, un desarrollo cultural, un despegue económico que nos permitiera avanzar hacia otra sociedad. Es eso lo que estaba planteado hace cuarenta años, antes incluso. Y es lo que en realidad está planteado hoy.

En estos momentos nos hace falta el instrumento político que pueda volver a movilizar las fuerzas populares hacia esos objetivos. Ahora ya no se trata de volver a empuñar las armas, se trata de persuadir a nuestros compatriotas que debemos luchar políticamente para devolverle al país un horizonte de futuro. Pero se trata de salir de la politiquería actual, del sucio manoseo de la cosa pública, de luchar sin entrar en componendas con los adversarios, con los enemigos del progreso del país. Crear el instrumento no es fácil, hay que producir nuevas ideas, nuevos comportamientos, nuevos ideales. Tenemos que salir de esa falsa alternativa, ARENA o FMLN, ambos partidos están al servicio de la oligarquía y buscan gozar del dinero del Estado. Las crónicas de los diarios y televisiones están repletas de noticias sobre la corrupción pestilente.

La nueva acción política tiene que desplegarse al interior de la población, buscar en la sociedad las soluciones inmediatas, crear los comités de barrio que puedan servir de trampolines para la actividad social de prevención y de solidaridad ciudadana. En estos momentos no podemos pretender a acciones de grandes tamaños, pero fundar y animar clubes de discusión, de diversiones sanas en los barrios, la creación de círculos de lectura, etc. Pero también círculos de reflexión y de proposición política. Es imprescindible desechar la esperanza en un hombre providencial, de un líder que venga a pensar y a resolver nuestros problemas. Esa es una falsa esperanza, eso no resuelve nada, sino que posterga las soluciones. Nuestros problemas son comunes, es entre todos que vamos a encontrar las soluciones, los modos de organizarnos, el pensamiento eficaz que alumbre nuestra realidad.