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07 junio 2012

Amenazas y sumiciones


Algunos diarios han relatado que la dirección del FMLN ha amenazado a sus direcciones departamentales, que en caso de desacato a la decisión del partido, en lo que concierne a la designación del candidato efemelenista a la presidencia, podrían simplemente ser expulsados.

En realidad, más allá de las amenazas, que tampoco hay que dejar de lado, es el mensaje dirigido a toda la ciudadanía. Se trata de un mensaje claro sobre el estado de nuestra democracia en general. Pudiera creerse que el FMLN es el partido político que más ha peleado por que se extienda la participación de la gente en la vida pública. Pero esto es simplemente una apariencia. Este aspecto participativo e incluyente nunca estuvo dentro de sus consideraciones. Las sucesivas dirigencias se instalaban en el poder partidario e iban dejando herederos que más o menos eran la emanación de su propia política al interior del partido. Esta autoproducción de jefes tuvo cierta apariencia democrática pues todo dejaba pensar que eran los militantes los que proponían candidaturas y elegían. En el FMLN se acabó con esas apariencias, al cambiar los estatutos, sin consultar con las bases, ni con las autoridades intermedias, mucho menos explicarles, en el momento en que se iba a votar las reformas, todas las consecuencias que estos cambios traían.

La cosa fue muy simple y al mismo tiempo garrafal. Pues la Convención Nacional que nunca fue una instancia deliberativa, ni propositiva, sino apenas una instancia sancionadora de lo que la cúpula partidaria le presentaba, al votar la reforma se estaba enajenando toda posibilidad de poder cambiar a un dirigente, de cambiar a su dirección. En muchas ocasiones he señalado que las Convenciones Nacionales no tienen el más remoto parecido con un congreso. El FMLN no tiene congresos, desde que se volvió un solo partido, nunca tuvo congresos en los que se discutiera, deliberara y decidiera, que fuera el producto de la actividad de todas las bases. Con la última reforma la dirección puede hacer lo que se le cante en gana.

Peor aún, no se trata de toda la dirección, pues el modo efectivo de funcionar de la dirección consiste en que unos pocos proponen y el resto acepta, señala algún punto pero demuestra ostentosamente su acuerdo con la proposición del grupo que en realidad dirige. Es a este grupo que los dirigentes y los militantes de base le llaman, “el partido”.

Como ahora, para la elección del candidato se afirma de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, nuestro candidato será el que designe el partido. ¿El partido? Pero si no hay consultas, las reuniones que se han tenido han sido de información y se parecen más en su contenido al de una secta, cuyo pastor llama a reunirse, a unirse en torno de él, pues por todos lados los acechan, los asedian, los amenazan, los injurian, los calumnian, los atacan. Y todo aquel que se oponga al “partido”, a lo que ha decidido “el partido”, es de derecha o le hace el juego a la derecha. Con este simplismo sectario le proponen al pueblo, seguirlos para transformar la sociedad.

Si, pues de eso se trata. El FMLN a través de su ya designado candidato Salvador Sánchez Cerén, se ha vuelto a referir que el FMLN tiene como objetivo el “socialismo”. Claro  matiza, que no será ni como el de Cuba, ni como el de Venezuela, que va a ser un socialismo propio. Pero aquí la cosa se pone gruesa, pues este proyecto no abarca solamente a los borregos de su partido, sino que a toda la sociedad. ¿Piensan esta decena de personas que la sociedad salvadoreña les va a confiar algo que le atañe a todos? ¿Piensan ellos que se va a aceptar a esa decena o novena de individuos, que se proclama “el partido”, cómo los encargados de diseñar nuestra futura sociedad?

Estos hombres tienen ya dos décadas de andar en politiquería, pero son tan incapaces que un oportunista los encatusó totalmente. Nombraron a Funes su candidato y no se pusieron de acuerdo públicamente como se debería comportar, ellos pensaron que un hombre tan astuto y pícaro les iba a servir a ellos. Ahora los tiene allí en una suerte de limbo. Ellos no saben qué hacer, qué les conviene en esta encrucijada. ¿Irse del gobierno?  ¿Quedarse? Funes parece ahora un gato que juega con su ratoncito. Si se le antoja los saca, los amenaza, les exige que presenten su renuncia si no están de acuerdo con su política de derecha.

En la última salida televisiva, Funes afirmó que el FMLN no va a estar de acuerdo con la política que piensa llevar en estos dos últimos años, que se va a ver obligado a buscar el apoyo de ARENA y GANA. Esta franqueza o este cinismo, les dejo esta vez a ustedes que elijan, ya habla claro de lo que separa a Funes de lo que se esperó de él, lo que lo separa del cambio en el que soñaron los que votaron por él.

Pues si tiene que buscar al partido que le dejó la famosa herencia de veinte años, herencia que es real, arcas  vacías, situación económica desastrosa, situación social al borde del cataclismo, transportes inhumanos, servicios de salud deficitarios, un país asfixiado por la deuda. Para salir de esa situación era necesario coraje político, decisiones que rompieran con el pasado reciente y que fuera sentando las bases para avanzar hacia otra sociedad más civilizada, más fraternal. Ya sabemos lo que hizo el gobierno Funes/FMLN siguió en lo mismo, no cambió nada de nada. Ah, sí, los bolsones, los uniformes, los títulos de propiedad, el vaso de leche… claro, el gran programa social de Funes/FMLN. Pero enfrentarse al FMI, enfrentarse seriamente a la oligarquía y a las multinacionales requiere no solamente coraje, que Funes no tiene, sino que profundas convicciones en favor del país. Los salarios de los trabajadores siguen igual, en algunos lugares de trabajo los empleados son tratados como esclavos, las mujeres trabajadoras siguen siendo humilladas, abusadas algunas. La sociedad sigue igual o peor.

Entonces cuando Funes dice que va a recurrir a la derecha para poder llevar adelante su nueva política económica, pues podemos estar seguros que se trata de una agravación, se trata de abrirle de nuevo las debilitadas arcas públicas al capital extranjero y nacional. Pues de eso se trata. So pretexto que se necesita inversiones, el gobierno se apresta a profundizar aún más nuestra dependencia.

Ante estas declaraciones presidenciales, dirigentes del FMLN buscan con el presidente de la oligarquía y de Carlos Slim, puntos de convergencia, posibles acuerdos. 

1 comentario:

  1. Anónimo12:10 a. m.

    Sinceramente no creo que el frente se mantenga en el espectro político por mucho tiempo, al menos, no tan fuerte como hasta ahora. Las presidenciales las perderán, sin lugar a dudas. Yo platico con gente que normalmente votan por ellos, sin ser militantes. Pero cada vez somos más los "desencantados". Personalmente, me sorprendió mucho cuando sucedió lo del 743, también cuando sigfrido reyes defendió a ciro (por borracho), después lorena, norma (y otros) defendieron el aumento de sueldo (más de $800!!!), la fiesta de $20,000.00 (con caviar). Son tantos los ejemplos que de verdad no veo como podemos seguir votando por estos insensatos.

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