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13 febrero 2018

Definición platónica de función

Heredé un viejo y apolillado ejemplar de “La República” de Platón, lo adquirí allá por los ochenta en una venta organizada por la Biblioteca de la Escuela de Estudios Hispano-americanos de la rue Saint Guillaume. Tuve mejor suerte con las Obras Completas de Nicolás Guillén y algunas novelas de Alejo Carpentier. Estas últimas las he conservado hasta ahora y las uso mucho. El ejemplar de “La República” quedó destartalado en mis primeros intentos de consulta. Irremediablemente fue sepultado en el tacho de la basura, con mucho dolor fetichista. Mi primera y parcial lectura de esta obra platónica fue en ruso y remonta a los años sesenta, en Moscú.



Una amiga con mucha imprudencia, en una conversación rimó el sintagma ‘República de Platón’ con ‘Macrón’, era una broma, pero me dejó muy pensativo y huérfano de todo comentario, pues me bastaron fragmentos de segundos para darme cuenta que de esa obra no tenía un recuerdo firme y circunstanciado, ni siquiera para aderezar la conversación agregando otra bromita. Como en estos días ando de lecturas platónicas, algunos diálogos como el Gorgias, el Protágoras, el Eutidemo  y otros, además que encontré a buen precio la obrita poco citada de Aristóteles, “Etica a Eudemo”, me fui a desenterrar “La République” de Platon. Mis lecturas platónicas y aristotélicas son en francés. Lo que es normal viviendo en Francia, no obstante esto me trae un sinfín de contrariedades cuando quiero en mis artículos citar algunas de mis lecturas, pues no tengo a mano las versiones españolas. Busco entonces en la tela de araña cibernética alguna traducción a nuestra lengua. A veces hay en variantes en pdf y puedo descargarlas y utilizarlas con comodidad y hacer rápidas buscas.



Ya una vez conté las divergencias que encontré entre la versión francesa y portuguesa con la traducción española de una carta de Marx a un corresponsal alemán, Wilhelm Bracke, en realidad se trata de una frase adverbial, pero que ha dado pábulo hasta para crear un término “movimientismo” aplicado al Foro Social Mundial y a otros organizaciones sociales. En esta ocasión me he topado con un caso similar, llevaba ya unas cuantas decenas de páginas leídas y en un rinconcito de mis neuronas me pellizcaba una definición de Platón de función, que está en el Primer Libro de “La República” (352e-353d). La busqué de nuevo y me pareció que Platón señala un aspecto mayor de la función y que aunque no sea especialista en Platón, ni perito en las definiciones de ‘función’, no tengo memoria que se refieran a la defición en cuestión. La he buscado en léxicos de la filosofía de Platón y no la he encontrado, en artículos que se refieren a las funciones del Alma no aluden a la definición platónica de ‘función’ y Platón (Sócrates) mantiene todo ese debate con Trasímaco previamente a discurrir sobre las funciones del Alma, como un previo.



Quise hablar de ella porque se acomoda a lo que sostengo sobre la función fundamental del lenguaje, la comunicación. Busqué entonces una traducción al castellano, encontré una versión en pdf y busqué la palabra “función” y el buscador me dice en un dos por tres que esa palabra no se encuentra en todo en el texto. Viene en la amplia Introducción de Manuel Fernández-Galeano y en las notas de ésta. La palabra función que aparece sobre todo en las notas no se refiere al pasaje que quería comentar. Busqué el pasaje guiado por la numeración internacional de la obra y me doy cuenta que el traductor al castellano no concuerda con la traducción al francés, en vez de ‘función” me he topado con la palabra ‘operación’, como se darán cuenta una y otra palabra son distintas en su significación. Una función puede ejecutarse realizando determinadas operaciones, pero no las hace coincidir en su significado, ni en su papel práctico.



Me entraron dudas muy fuertes, será que la palabra griega tenga doble uso, eso puede suceder. Además por la influencia latina en los estudios platónicos y la de Santo Tomás es posible que la palabra ‘función’ aparece tanto  en las traducciones en francés, como en italiano. En todo caso mis escrúpulos no me permitían variar la traducción que tenía en manos. Pero no me iba a dar por vencido y milagrosamente opté por lo más fácil y lo más honesto, busqué otra traducción y al llegar al pasaje en cuestión mi júbilo fue inmenso, en la nueva traducción el traductor usaba la palabra “función”.



La definición en cuestión es lapidaria, aunque no viene en la forma de “la función es…”.  Sale del diálogo, envuelta primero en una pregunta socrática y luego de una serie de preguntas y respuestas llega a ella:



“—Ahora, yo pienso, comprenderías mejor lo que antes decía preguntando si no sería la función de cada cosa la que obra sola o mejor que las demás”.



En el texto platónico vienen los ejemplos de los ojos cuya función es ver, la vista, la de los oídos, oír, la audición. En estos casos la función es única y sólo esos órganos pueden ejecutarlas. Pero es que en la definición viene “sola o mejor”. Están estos ejemplos en que la función ni siquiera puede existir en otra parte que en los ojos y los oídos. Pero cuando se dice “mejor” presupone que existe variedad posible de ejecuciones y Platón da otro ejemplo:



“—¿Y qué?, ¿cortarías el sarmiento de una viña con un cuchillo, una lanceta y muchos otros [instrumentos]?



“—¿Por qué no?



“—Pero con ningún otro, creo, lo harías tan bien como con una podadera que fue hecha para eso.



Verdaderamente”.



Pero hay algo que ha quedado afuera del diálogo con  Trasímaco, el cuchillo puede cortar el sarmiento, pero no es lo que mejor ejecuta, para cortar el sarmiento está la podadera. Tal vez alguna vez la podadera podrá remplazar al cuchillo, pero no se hará mejor que con el cuchillo.



Les dejo hasta aquí, sin otro comentario, ni su aplicación a la función comunicativa del lenguaje. Sobre esto pierdan cuidado voy a volver obligadamente.  


27 enero 2018

Un llamado a la buena voluntad

Como en otras ocasiones, los dirigentes de la UCA denuncian una situación inviable, de una extrema crisis social, económica y cultural del país.

La polarización, es decir la extrema oposición entre los partidos ARENA y FMLN no se ha dado en la diferencia de sus políticas, sino que en la búsqueda de una hegemonía en el poder estatal. Desde la elección de Funes a la presidencia la hegemonía de ARENA dejó de ser total y entonces comenzó un reparto mayor al que venía sucediendo desde los Acuerdos de Paz. Pues el FMLN con muchas municipalidades y una cantidad suficiente de diputados para bloquear las decisiones del Ejecutivo gozó del mana estatal. Al pasar el poder ejecutivo al FMLN los papeles se invirtieron y la vida política (en las declaraciones públicas) ha seguido siendo polarizada. Aunque hemos visto que en muchas oportunidades han podido encontrar acuerdos de conveniencia.

Ante esta situación pareciera justo y apropiado el llamado de la UCA a la responsabilidad de los dirigentes a ponerse de acuerdo en una política acorde a los intereses de los más necesitados y del país en general. Pero esto realmente se trata de una apariencia de algo razonable, pues el análisis reposa en una falsedad, los políticos no sólo tiene desacuerdos en el usufructo de los dineros del Estado. En la sociedad salvadoreña domina una casta muy limitada en personas, se trata de la oligarquía que es la que en realidad impone el rumbo al país. ARENA se pliega a los intereses de esta casta y le sirve, el FMLN durante años se presentó como el defensor de los oprimidos, pero ya en el poder no cambió esencialmente la política que ha venido haciendo ARENA. Esto lo vemos todos, esto lo ven los dirigentes de la UCA. ¿Entonces por qué hacen un llamado a la buena voluntad? Los límites de la posguerra se encuentran en "la inviabilidad del modelo de desarrollo". Pero este modelo de desarrollo no ha surgido de repente, ni por arte de magia, es el que siempre hemos tenido desde más de un siglo, desde los años 80 del siglo XIX. Con grandes crisis ritmadas por las crises del capitalismo mundial. He mencionado a la bestia secreta, a la que no se le puede llamar con todas sus letras por miedo de espantar a las buenas conciencias: el capitalismo.

Nuestra sociedad sufre de la dominación oligárquica, sufre del bloqueo social y económico impuesto por esa casta. No se les puede llamar a estos empresarios entes que "dinamizan la cultura, la economía". La UCA hace una lista más larga y al final incluye a unos anónimos empresarios como si realmente ellos fueran neutrales, como si ellos no tuvieran intereses propios, como si estos intereses no se manifestaran en las relaciones de producción y estos intereses se manifiestan en la obsecada y egoista oposición a un substancial aumento de los miserables salarios de los trabajadores, en la evasión fiscal y en la exportación de capitales para invertirlos en otros mercados con mayores tasas de beneficios.

¿Realmente creen los dirigentes de la UCA que van a ser escuchados por una "clase política" que hasta ahora ha venido compartiendo el usufructo de las prebendas del Estado y administrando el país y su economía en beneficio de los oligarcas? Los oligarcas en ningún momento de la historia han mostrado alguna flexibilidad respecto a sus intereses y el Estado despótico y violento que han erigido sigue amoldándose a sus intereses, usando a veces una cuerda floja, pero cuando se hace necesario se muestra con toda su violencia.

Los trabajadores tienen que tomar consciencia que mientras perdure la hegemonía oligárquica no podrán resolver sus propios problemas, ni los problemas nacionales.